Campeonato Uruguayo
Peñarol es reconocido como el Padre y Decano del fútbol uruguayo ya que es el único equipo que ha perdurado desde la fundación original, siendo uno de los cuatro pioneros del fútbol organizado en Uruguay.
A esto se le suma que es el máximo ganador del torneo local, con 54 títulos en su haber.
Es el club de CONMEBOL que más veces ganó el título más importante de su país. También el que más veces lo ganó invicto (11).
Campeonatos Uruguayos – Torneos Obtenidos
★ En negrita los campeonatos están invictos.
() Entre paréntesis la singularidad de la edición.
- Primero: 1900 (Primera edición; única del siglo XIX) (Primero del Amateurismo)
- Segundo: 1901 (Primer bicampeón) (Primer bicampeón invicto) (Primero del siglo XX)
- Tercero: 1905 (Campeón sin goles en contra; hito único)
- Cuarto: 1907
- Quinto: 1911 (Último del Ciclo Gremial)
- Sexto: 1918 (Primer Campeonato Uruguayo ganado en el Estadio Las Acacias)
- Séptimo: 1921 (Último antes del cisma)
- Octavo: 1924 (Federación Uruguaya de Football) (Primero ganado en el Estadio Field de Los Pocitos)
- Noveno: 1926 (Campeonato del Consejo Provisorio)
- Décimo: 1928
- Undécimo: 1929 (Último del Amateurismo)
- Duodécimo: 1932 (Primero del Profesionalismo) (Primero ganado en el Estadio Centenario)
- Decimotercero: 1935
- Decimocuarto: 1936
- Decimoquinto: 1937
- Decimosexto: 1938 (Tetracampeonato)
- Decimoséptimo: 1944
- Decimoctavo: 1945
- Decimonoveno: 1949 (“Máquina Peñarol”)
- Vigésimo: 1951
- Vigésimo primero: 1953
- Vigésimo segundo: 1954
- Vigésimo tercero: 1958 ★
- Vigésimo cuarto: 1959 ★★
- Vigésimo quinto: 1960 ★★★
- Vigésimo sexto: 1961 ★★★★
- Vigésimo séptimo: 1962 ★★★★★ (Quinquenio)
- Vigésimo octavo: 1964
- Vigésimo noveno: 1965
- Trigésimo: 1967
- Trigésimo primero: 1968 (Primer y unico bicampeón invicto en el Profesionalismo)
- Trigésimo segundo: 1973
- Trigésimo tercero: 1974
- Trigésimo cuarto: 1975
- Trigésimo quinto: 1978
- Trigésimo sexto: 1979
- Trigésimo séptimo: 1981
- Trigésimo octavo: 1982
- Trigésimo noveno: 1985
- Cuadragésimo: 1986
- Cuadragésimo primero: 1993 ★
- Cuadragésimo segundo: 1994 ★★ (se integró el sistema Apertura/Clausura que rige en la actualidad)
- Cuadragésimo tercero: 1995 ★★★
- Cuadragésimo cuarto: 1996 ★★★★
- Cuadragésimo quinto: 1997 ★★★★★ (Quinquenio)
- Cuadragésimo sexto: 1999
- Cuadragésimo séptimo: 2003 (Primero del Club en el siglo XXI)
- Cuadragésimo octavo: 2009/2010
- Cuadragésimo noveno: 2012/2013
- Quincuagésimo: 2015/2016
- Quincuagésimo primero: 2017
- Quincuagésimo segundo: 2018 (Primer bicampeonato del Club en el siglo)
- Quincuagésimo tercero: 2021
- Quincuagésimo cuarto: 2024 (Primero ganado en el Estadio Campeón del Siglo) (Primera vez que el Decano logra obtener el Apertura y Clausura en una misma edición de Cto Uyo)
Observaciones
Total de títulos:
54
Mayor periodo de años seguidos ganándolo:
5 (1958-1962; 1993-1997)
Mayor periodo de años seguidos sin ganar:
6 (1912–1917; 1987–1992; 2004–2009)
Década por década:
Décadas por cifra (uso coloquial)
Interpreta “los 1900” como 1900–1909, “los 1910” como 1910–1919, etc.
- 1900–1909: 4
- 1910–1919: 2
- 1920–1929: 5
- 1930–1939: 5
- 1940–1949: 3
- 1950–1959: 5
- 1960–1969: 7
- 1970–1979: 5
- 1980–1989: 4
- 1990–1999: 6
- 2000–2009: 1
- 2010–2019: 5
- 2020- Act.: 2
Décadas ordinales (desde el año 1)
Cuenta las décadas como 1901–1910, 1911–1920, etc. (porque no existe “año 0”).
- 1891–1900: 1
- 1901–1910: 3
- 1911–1920: 2
- 1921–1930: 5
- 1931–1940: 5
- 1941–1950: 3
- 1951–1960: 6
- 1961–1970: 6
- 1971–1980: 5
- 1981–1990: 4
- 1991–2000: 6
- 2001–2010: 2
- 2011–2020: 4
- 2021–Act.: 2
Nota (para ambas): Tomé los torneos “2009/2010, 2012/2013, 2015/2016” por el año de cierre (2010, 2013, 2016).
Amateurismo (hasta 1931)
★ 1900
★ 1901
★ 1905
★ 1907
★ 1911
★ 1918
★ 1921
★ 1924
★ 1926
★ 1928
★ 1929
Total: 11
Bicampeonatos (2 seguidos y se corta la racha)
★ 1900–1901
★ 1928–1929
★ 1944–1945
★ 1953–1954
★ 1964–1965
★ 1967–1968
★ 1978–1979
★ 1981–1982
★ 1985–1986
★ 2017–2018
Total: 10
Tricampeonatos (3 seguidos y se corta la racha)
★ 1973–1975
Total: 1
Tetracampeonato (4 seguidos y se corta la racha)
★ 1935–1938
Total: 1
Quinquenios (5 seguidos y se corta la racha)
★ 1958–1962
★ 1993–1997
Total: 2
Ciclo Gremial (1891-1913)
Los inicios. Comprende desde la fundación en 1891, hasta el fin de la Crisis de Estructura en 1913.
En este Ciclo encontramos el origen de Peñarol, el club deportivo –la palabra es mucho más antigua– y su filosofía base: Popularidad yVanguardismo. Esta filosofía base encontró su más rico desarrollo y diversificación después de 1913.
El viejo Central Uruguay Railway Cricket Club, nacido en septiembre –”setiembre”, como escriben los buenos criollos– de 1891: hijo dialéctico de la Revolución Industrial y amigo inseparable del obrero peñarolense de la villa.
Desde su nacimiento en la década del 90´, adoptó y aprendió del viejo Albion y del Montevideo Cricket –grandes cuadros cultores del football oriental–. De ahí y acercándose al nuevo siglo, es que el CURCC, denominado Peñarol, se alzó como el team de mejor balompié. Con sus feroces y técnicos players:
★ James Buchanan (experto maquinista, portador de un físico metalizado fruto de su oficio)
★ Juan Pena (el primer Maestro de nuestro medio; el del tiro raso y el desborde del wing)
★ William Davies (criollo/britanico de profundo amor al Club y de destacado rendimiento deportivo)
★ Julio Negrón (peón instruido en el Colegio Inglés y que fue el primer capitán criollo)
★ Lorenzo Mazzuco (criollo, de buena técnica, que inició con la tradición del numero 5 y que alentaba a sus compañeros con un “Come On Fellows!!”)
Entre otros.
Ya para el 1900, el fútbol alcanzó un nuevo nivel: con los mejores clubes del momento, se fundó la Uruguayan Association Football League (Liga Uruguaya).
Peñarol tuvo gran incidencia, siendo uno de los cuatro fundadores, el primer campeón del torneo (con inigualable rendimiento deportivo) y el presidente designado de la Liga, era de Peñarol.
El fútbol en Uruguay se empezó a asemejar a lo que es hoy en día y los partidos eran enfrentados con otro motivo, el de obtener el Campeonato Uruguayo.
Como no hay yin sin yang, hay que mencionar que en 1899 nació la institución hermana en ser, actualmente, la segunda más vieja cultora de fútbol en el país, quien acompañó a la criollización de nuestro fútbol y, a pesar de ser fundada por jóvenes universitarios de clases altas, supieron –y saben– dar buenas contiendas a los duros obreros. Los clásicos eran primeramente ante el Albion, y después contra Nacional. Y esto no es detalle menor, ya que los partidos de más concurrentes eran estos.
A fines de la década del 1900, llegan los dos Maestros insignia del fútbol uruguayo: José Piendibene (1908) y John Harley (1909). Para completar con esa filosofía vanguardista que tiene como principal ingrediente el “enseñar”: dos Maestros que profesan el pase corto y el juego pulcro pero que sabía ser físico por momentos.
Haciendo un primer recuento: el factor Vanguardista del Club recae por ser hijo de la modernidad industrial venidera de la Inglaterra Victoriana y, a su vez, haber adoptado simultáneamente todo el componente bravo del criollo oriental.
De ahí sale el por qué se profesó el mejor football de este lado del río.
Ahora: ¿De dónde salió el factor Popular?
Primero, por el nombre.
Porque “Peñarol” ya era palabra del pueblo mucho antes de que existiera el CURCC. No nació en 1891: venía de lejos, de aquel Pinerolo deformado por la lengua criolla hasta quedar en “Peñarol”, nombre de paraje, de pulpería y de referencia territorial. Y cuando en 1891 aparece un Club con un nombre largo, inglés y poco práctico para el habla común, el apodo fue necesario. Periodistas, rivales, hinchas, jugadores y dirigentes terminaron usando lo que ya estaba instalado en el vocablo popular. Ahí se entiende por qué el Club “nació” CURCC, pero creció Peñarol
.
Segundo, por la localidad: Villa Peñarol.
El equipo de la ciudad industrial. Talleres, casas obreras, gurises, escuela, barrio. La cercanía física hizo lo demás: se veía al jugador –que era el maquinista, peón, secretario, etc–, se comentaba al team, se vivía el partido como un asunto cotidiano. Y el factor niños fue decisivo, porque la Villa educaba en pertenencia. El Aurinegro se transmitía como tradición barrial, con maestras que, sin teorías, sembraban fanatismo con gestos simples (gorritos, relatos, orgullo).
Tercero, por la coyuntura de su fundación: la mayor empresa del país.
El Central Uruguay Railway era el motor industrial del Uruguay de la época, con miles de trabajadores girando en torno a la empresa. Esos ingleses trajeron maquinaria victoriana, disciplina de taller y masa obrera. Por razones lógicas, es claro porque el Club de Cricket del Ferrocarril Central Uruguayo fue una sensación entre los obreros.
Cuarto, por el football.
Con la Liga Uruguaya el deporte dejó de ser recreo y pasó a ser campeonato, y ahí se encendió todo. El Club fue protagonista directo: fundador, campeón, referencia. Y con los domingos como día natural (día de descanso del trabajador), el fútbol se volvió ritual. Entonces empezó a pasar lo inevitable: Peñarol desbordó el ferrocarril. Nacieron los socios no-empleados; primero tolerados, después reconocidos, finalmente indispensables –llevando al Club de la Villa.
Ahí se dio la mezcla perfecta.
El Vanguardismo vino por la estructura y dialéctica: el orden británico y la bravura criolla, la disciplina de taller, los métodos y la idea de aprender de los mejores cuadros del medio para enseñar y jugar mejor. Eso hizo que el team se adelantara a su tiempo y profesara el mejor football de este lado del río. Pero la Popularidad nació desde abajo: el nombre que ya era del vocablo criollo, la Villa obrera, la escuela, los niños copiando a los jugadores y los trabajadores –ferroviarios o no– llenando los alrededores cada domingo.
Así se armó la síntesis que explica el ciclo 1891–1913. Peñarol creció con un pie en la modernidad industrial y el otro en la cultura popular, y esa combinación lo convirtió en algo más grande que su origen ferroviario. Cuando el fútbol se organizó y la competencia se volvió campeonato, la masa de hinchas y socios no-empleados terminó de empujar el proceso hasta el límite. El Club ya no cabía en una lógica gremial. Por eso, al llegar 1913, la Crisis de Estructura fue la consecuencia material de una realidad social que se había vuelto imparable.
Si lo vemos desde afuera, el CURCC sufrió un proceso mundial dado en clubes de orígenes empresariales –véanse los casos, análogos, de Ferro y Rosario Central–. Tampoco hay que irse muy lejos: ya para 1913, no habían clubes de mano inglesa en Uruguay (compitiendo en 1ra División); solo Peñarol y este tuvo que sufrir su “criollización” interna para seguir existiendo.
En resumen: este Ciclo, aparte de tener los primeros Campeonatos Uruguayos, tuvo las bases y el origen de la idiosincrasia Carbonera. Única por mezclar componentes vanguardistas y populares.
Para ver más sobre los primeros años, véase DECANATO.
★ 1900
★ 1901
★ 1905
★ 1907
★ 1911
Ciclo de Proyección Mundial (1958-2000)
Es el tramo donde el Club domina en el plano local y, al mismo tiempo, consolida su nombre en el plano internacional.
Deportivamente, arranca con las primeras Libertadores (1960, 1961), la Intercontinental (1961) y el Quinquenio (1958-1962). Pero no es casualidad que el Ciclo haya iniciado en 1958, mismo año donde la dupla Guelfi-Cataldi se mete en la dirección del Club. Una dupla con ambiciones vanguardistas –acordes a la filosofía institucional– que acopló a Peñarol a los nuevos tiempos de competiciones internacionales de primer nivel. Así se vio en el 60, perdiendo la copa del Mundo con el Madrid, aprendiendo de las diferencias con Europa, mejorando al plantel con fichajes para la siguiente temporada (1961) y trayendo nuevamente la Copa Libertadores y ganando por primera vez la Copa Intercontinental ante el Benfica de Béla Guttmann.
Todo eso fue solo el inicio de este Ciclo: después vinieron las Copa del 66; la llegada de Morena en el 73; la Triple Corona en el 82 (Libertadores, Intercontinental y Campeonato Uruguayo); la muestra de paternidad clásica en la Copa Oro de Los Grandes (de 8 clásicos: se ganó en 6, empató y perdió en 1); la obtención de la última –y mas epica– Libertadores en el 87; y, por último, la proclamación que finiquitó un siglo de autoridad local: el Segundo Quinquenio de Oro.
Peñarol en esta etapa adquirió su modelo presidencialista, lógico pensando en que los dirigentes de aquellos tiempos eran sobrecapaces –distinto a los de ahora–. Con ese modelo, el Club se alzó 24 veces campeón uruguayo, 5 veces campeón de América y 3 veces campeón del Mundo. No solo en fútbol, sino también en basket –2do deporte más importante del país– hubo una época de gloria –los 80s: campeones uruguayos y de América–
Individualmente, en este Ciclo vinieron y explotaron estrellas de todos los rincones del Mundo, incluido Uruguay:
★ Juan E. Hohberg (si bien su nombre se remonta desde la “Máquina Peñarol”, fue importante para el Quinquenio y las primeras Copas)
★ Néstor “Tito” Gonçalves (la máxima Leyenda del Club; aunque vino en 1957, explotó del todo en los 60s)
★ Luis Cubilla (verdadero genio de época en Uruguay)
★ Alberto Spencer (goleador de la Libertadores y Leyenda del Club)
★ Pedro V. Rocha (el segundo mejor jugador uruguayo del siglo XX,)
★ Juan Vicente Lezcano (ídolo del Olimpia paraguayo; con ellos un Quinquenio)
★ Juan Joya (wing del seleccionado peruano y River Plate argentino)
★ Béla Guttmann (como DT, campeón de Europa con el Benfica)
★ Ladislao Mazurkiewicz (el mejor golero en la historia del Uruguay)
★ Elías Figueroa (el mejor defensa sudamericano del siglo XX)
★ Ermindo Onega (talentosisimo delantero argentino de River)
★ Julio César Giménez (de los volantes más talentosos en la historia del Uruguay)
★ Walter “Indio” Olivera (caudillo histórico del Club)
★ Fernando Morena (el mejor goleador uruguayo del siglo XX; goleador histórico del Club)
★ Jair (brasileño, protagonista de la Triple Corona del 82)
★ Diego Aguirre (joven, autor del gol peñarolense más gritado en finales de Copa)
Y así, la lista es eterna.
En resumen: entre 1958 y 2000 el Club construyó su tramo más reconocible a nivel internacional, combinando dominio local sostenido con conquistas que lo instalaron en la cima del continente y del mundo. Desde el Quinquenio y las primeras Libertadores hasta las noches de 1966, la llegada de Morena, la Triple Corona de 1982 y la epopeya de 1987, Peñarol consolidó un modelo competitivo que trascendió épocas y planteles. El saldo es el de una era que no solo se mide en números, sino en identidad: el Decano reafirmó su autoridad en Uruguay, proyectó su nombre fuera de fronteras y acumuló una constelación de figuras que explican por qué este ciclo es el mejor visto en todos los clubes del país y uno de los más destacados en América y el Mundo.
★ 1958
★ 1959
★ 1960
★ 1961
★ 1962
★ 1964
★ 1965
★ 1967
★ 1968
★ 1973
★ 1974
★ 1975
★ 1978
★ 1979
★ 1981
★ 1982
★ 1985
★ 1986
★ 1993
★ 1994
★ 1995
★ 1996
★ 1997
★ 1999
Total: 24 (44.44% de 54)
Se resalta, también, que el rival directo en el medio local, Nacional, ganó la mitad en ese periodo.
Lo que demuestra nuevamente la dominancia clásica en el lapso.