1961: Bicampeones

El año 1961 fue de los más exitosos de la historia Carbonera. Peñarol logró el tetracampeonato uruguayo, revalidó su título de Campeón de América y tiempo después fue el primer americano en ser campeón del Mundo.

Este año llegaron como refuerzos nombres como José “Pepe” Sasía, Juan Joya y Edgardo “El Diablo” Gonzáles. Al igual que en el año anterior, la dirección técnica estaba comandada por Roberto Scarone.

FORMATO

Se mantiene el nombre “Copa Campeones de América” y el sistema de puntos para definir el ganador de las finales, lo único distinto sería que se agregó una ronda preliminar, pero como Peñarol era el vigente campeón, estaba clasificado directamente a cuartos.

Los demás clubes participantes fueron: Independiente (ARG), Jorge Wilstermann (BOL), Palmeiras (BRA), Colo-Colo (CHI), Santa Fe (COL), Barcelona (ECU), Olimpia (PAR), Universitario (PER).

TRANSCURSO

La copa para Peñarol empezó en los cuartos de final, el 19 de abril, contra Universitario de Perú.

La ida en el Centenario fue un trámite: Peñarol goleó 5-0 con un gol de Sasía y dobletes de Spencer y Joya. Pero en la vuelta (jugada el 15 de mayo), sufrió su primera derrota en la historia de la competición, cayendo por 2-0 en el Estadio Nacional de Lima.

En las semifinales (jugadas el 21 y 27 de mayo) se vió las caras con un viejo conocido. Nuevamente, el Centenario y el Manuel Ferreira (estadio de Paraguay) fueron epicentro de los apasionantes duelos entre el Decano charrúa y guaraní.
Aunque Olimpia tenía la sangre en el ojo por la final del año anterior, no se repitieron los reñidos duelos de antaño. Los Mirasoles barrieron en la ida 3-1 (con goles de Joya, Cubilla y Cano).
La vuelta en Paraguay fue un poco más complicada: a los 10 minutos, los rivales se adelantaron. El panorama se volvió complicado, y el partido caliente explotó al minuto 64 cuando una piedra impactó en José Luis Praddaude (árbitro del encuentro) y el partido se paró por 11 minutos.
Una vez reanudado, Sasía (77´) y Cubilla (80´) anotaron los tantos de la victoria.

Con estos resultados, el más glorioso del Uruguay jugó otra final para definir el máximo título continental. El Manya se vio las caras con el Palmeiras, que venía de eliminar al campeón argentino Independiente y, en las semis, al campeón colombiano Santa Fe.

 

FINALES

La ida fue el 4 de junio.

Fue un partido arduo; dio la sensación de que Palmeiras rescató un valioso empate, pero en el último momento los brasileños estaban haciendo tiempo en el área, pasándose la pelota entre los zagueros y su arquero. En un momento, el golero Valdir de Moraes entregó un balón raso al defensa Djalma Santos; Santos intentó despejarla al notar la presión, pero al borde del área grande estaban Luis Cubilla y Alberto Spencer. La pelota pegó en el muslo de Cubilla, derivando hacia Spencer, que avanzó y pateó, marcando el gol en el arco de la Amsterdam. El “Cabeza Mágica“, sobre el final, puso al Mirasol arriba en el global. El Centenario estaba repleto: 70 mil almas de oro y carbón explotaron con el gol del ecuatoriano.

La vuelta se jugó en Brasil el 11 de junio; un golazo de empeine a los 2 minutos del “Pepe” Sasía trajo una enorme tranquilidad.
La furiosa defensa Carbonera logró contener el ataque alviverde hasta el minuto 70, cuando Palmeiras puso la paridad. Como ninguno pudo convertir más goles, el cotejo terminó 1-1, consagrando —nuevamente— a los colores oro y negro en lo más alto del continente.

Este título, aparte de significar el primer bicampeonato de América, significó nuevamente la clasificación a la Copa Intercontinental, trayendo más tarde la primera de tres copas mundiales.

El equipo de la primera final:<br />
ARRIBA: Walter Aguerre, Luis Maidana, Roberto Matosas, William Martínez, Núber Cano, Edgardo “El Diablo” Gonzáles.<br />
ABAJO: Luis Cubilla, Ernesto “El Pelado” Ledesma, Alberto Spencer, José “Pepe” Sasía, Juan Joya Cordero.
Una de las mejores delanteras en la historia del Club y la titular en esta copa: El “Pepe” Sasía, Spencer y Juan Joya.
Sasía y Spencer festejando el gol tempranero en la final (vuelta).
Postal de la final (ida) en el –viejo y querido– Centenario.