1982: La Vuelta del Goleador

En el año 1981, el Decano tenía posiblemente uno de los planteles más completos de la historia de la institución: juventud, marca, altura, jerarquía y calidad para la pelota parada; todo en un mismo plantel; sin nombrar al gran Gustavo Fernandez –golero clave para la Libertadores– y al técnico Hugo Bagnulo, que mantuvo siempre unido al plantel (y con la cabeza en lo más importante: PEÑAROL).

Pero la cereza del pastel cayó en abril de 1981, cuando Fernando Morena volvió al Club de la mano de la hinchada y de Washington Cataldi.

Esta Libertadores fue una de las mejores en cuanto a nivel propio de juego.

FORMATO

Para 1982, la Copa Libertadores era otra, mucho más exigente y sanguinaria. 

El formato era similar al de 1966: 

PRIMERA FASE: 20 equipos divididos en 5 grupos de 4 equipos (dos nacionalidades por grupo).
Los ganadores de cada grupo avanzaron a la segunda fase, donde comenzaba automáticamente el campeón vigente (en este caso, Flamengo). 

SEGUNDA FASE: 2 grupos de 3 equipos; los primeros de cada grupo disputaban las finales. 

FINALES: Mismo sistema de puntos que se venía utilizando.

Los clubes participantes (aparte de Peñarol) fueron: 

Defensor Sporting (URU) 

Boca Juniors (ARG)

River Plate (ARG) 

Jorge Wilstermann (BOL)

The Strongest (BOL)

Flamengo (BRA)

Grêmio (BRA)

São Paulo (BRA)

Colo Colo (CHI)

Cobreloa (CHI)

Atlético Nacional (COL) 

Deportes Tolima (COL) 

Barcelona (ECU) 

Liga de Quito (ECU) 

Olimpia (PAR) 

Sol de América (PAR) 

Melgar (PER) 

Deportivo Municipal (PER) 

Deportivo Táchira (VEN)

Estudiantes de Mérida (VEN)

TRANSCURSO

El Manya formó parte del grupo 2 junto al compatriota Defensor Sporting y a los brasileños São Paulo y Gremio.
Con un inicio de copa arrollador y haciendo respetar a la cuna del fútbol, Peñarol ganó sus tres primeros partidos como local: goleó 3-0 al Tuerto (con doblete de Morena y uno del “Pinocho” Vargas); ganó con lo justo frente al São Paulo (1-0, gol del “Indio” Olivera); hizo lo mismo frente a Gremio (gol del “Tano” Gutiérrez); arranque de local victorioso.

El siguiente partido, contra Defensor, fue un empate sin goles; de visita por el Morumbí, Fernando Morena hizo el único gol del partido con un potente remate que se durmió en el ángulo izquierdo; en la casa de Gremio, ya clasificados y jugando por compromiso, se observó la primera y única derrota del Carbonero en el certamen.
Peñarol clasificó con 9 puntos a la siguiente fase.

SEGUNDA FASE

PEÑAROL vs FLAMENGO
Al inicio de la segunda fase, el Decano recibió al poderoso Flamengo de Zico en el Centenario y se impuso 1-0 gracias a un cabezazo del «Pinocho» Vargas y la asistencia del brasileño Jair a los 65 minutos; el arquero Gustavo Fernández fue crucial para mantener el arco en cero con sus atajadas a puro reflejo.

 

RIVER PLATE vs PEÑAROL

Peñarol visitó a River en el Monumental, en un partido que quedó para el recuerdo: a los 11 minutos llegó la ventaja tras un golazo de cabeza del capitán Olivera, mandándola a guardar en lo más bajo y pegado al palo izquierdo; River empató 3 minutos después. Rozando la media hora de partido, el riverense Walkir Silva fue fouleado en el área para evitar el mano a mano; el juez cobró penal y Morena cambió el penal por gol.
Ya con la ventaja, Peñarol empezó a jugar más tranquilo en el ataque y River más ansioso en la defensa; tanto fue así que, a los 58 minutos, descuidaron al “Pinocho”, que definió con clase para el 1-3 parcial. El local logró descontar con un golazo de tiro libre a los 75´; pero nuevamente Morena anotó un golazo (esta vez de cabeza) y sentenció el marcador final.

 

PEÑAROL vs RIVER PLATE

En el siguiente partido, Peñarol —ahora siendo local— jugó de nuevo con River; esta vez los Millonarios pusieron más resistencia, pero cayeron 2-1 (doblete de “Pinocho” de cabeza).

 

FLAMENGO vs PEÑAROL

Ya en la última fecha, el legendario Maracaná fue testigo de uno de los mejores goles de tiro libre que se ejecutaron en la historia del Decano.
En un partido cerrado y tenso, llegó una falta en el medio de la medialuna; el gaúcho Jair Gonçalves fue el encargado. Con un toque sutil le dio tal efecto a la pelota que rozó el costado izquierdo de la barrera y acabó en el ángulo derecho.
Nuevamente, un conjunto uruguayo silenciando el Maracaná, que vio amargado el 0-1 Aurinegro.

Peñarol quedó con puntaje perfecto y, después de 12 años, volvió a una final de la máxima competición de América.
El rival fue un conjunto chileno vigente subcampeón de Libertadores: el Cobreloa, equipo con la característica de ser sólido defensivamente y bien parado al momento de marcar.

FINALES

La primera final se disputó el 26 de noviembre en el Centenario, con un marco de 45 mil espectadores.

Fue un encuentro con las intenciones sumamente marcadas: Peñarol fue con sus arietes ofensivos (Morena, Venancio, Walkir y Jair) al rojo vivo, que hacían fuego en la zona defensiva del Cobreloa; pero los marcadores del equipo andino cumplieron su tarea y apagaron todas las chances generadas por el Decano. Los jugadores y los hinchas Aurinegros quedaron con el amargo gusto del empate; contraste total con la alegría de los chilenos, que se quedaron más que contentos con saber que definían de local: con su gente y con ventaja deportiva —sin mencionar que irse del Centenario sin goles en contra era una tarea titánica—.

La prensa y el público chileno daban a Peñarol sin chances; era imposible que pudieran ganar teniendo a todo y a todos en contra, en un escenario totalmente vertical.
Pero una noticia logró sacar una discreta sonrisa en los hinchas del Manya: el partido de vuelta se jugaría en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, el mismo lugar en el que ocurrió la increíble remontada por la tercera Libertadores.

El 30 de noviembre se jugó la vuelta; un estadio lleno (65 mil hinchas rivales) y eufórico fue testigo de una final muy parecida al partido de ida.
Peñarol, más ofensivo que nunca, y Cobreloa conteniendo las arremetidas; todo parecía que había que ir a una tercera final. Ya casi se llegaba a la vuelta y media de reloj; pero, como si fuera un acto premeditado, pasó la jugada exacta con los jugadores exactos: llegando al minuto 89, la defensa Mirasol cortó una jugada y, al momento de rechazar la pelota, la tomó Venancio “Chicharra” Ramos; el moreno agotó toda su energía en un desborde a toda velocidad por la banda derecha; levantó la cabeza y mandó un centro desde un cuarto de campo; el centro, como no podía ser de otra manera, cayó en los pies del único que podía finalizar esa jugada: el goleador de toda la historia, Fernando Morena, llegó y mandó la pelota al fondo de la red con una categórica definición.
El fervor del Pueblo Oriental contrastaba totalmente con la mudez de los más de 65 mil hinchas naranjas; prácticamente el partido terminó después del tanto.

Peñarol logró algo único: ser el único uruguayo tetracampeón de América; esta Libertadores terminó con una estadística de ensueño (solo un partido perdido); Morena, recién vuelto de España, fue el goleador de la edición con 7 goles.

El equipo que se paró en Chile para levantar la Copa.<br />
ARRIBA: Víctor Hugo Diogo, Nelson “Tano” Gutiérrez, Walter “Indio” Olivera, Miguel Bossio, Juan Vicente Morales, Gustavo Fernández.<br />
ABAJO: Eduardo “Pinocho” Vargas, Mario Saralegui, Fernando Morena “El Potrillo”, Jair, Venancio “Chicharra” Ramos.
Segundos antes del gol de Jair en el Maracaná.
La euforia por el golazo del brasileño.
La última foto del Peñarol con 3 Libertadores.
Morena –el goleador– y el “Indio” –el capitán– con la Libertadores.
El gol de Morena para obtener la cuarta.
El mejor nueve en la historia del Campeonato Uruguayo; la cuarta Libertadores (única en Uruguay); y el mejor dirigente que tuvo Peñarol en su historia.
Los mismos festejos en el bus. En la foto se observa (en primer plano) a Forischi, masajista; Juan Vicente Morales (izquierda); Washington Cataldi (en el centro), Presidente; detrás suya están Fernando Morena (a la izquierda) y Mario Saralegui (a la derecha).
El festejo interino de la consagración. Se puede ver en el fondo a Morena y Cataldi con la Copa.
Portada de la revista Últimas Noticias.
La vuelta olímpica en Santiago.