1961: De Peñarol al Mundo

Con la segunda obtención de la Copa Campeones de América (Copa Libertadores), Peñarol se ganó nuevamente el derecho de disputar la Copa Intercontinental.

El año anterior le había tocado jugar contra el Real Madrid, pentacampeón de la Copa de Europa (UEFA Champions League); rival durísimo y con una diferencia enorme tanto en plantel como en infraestructura. Los Merengues golearon 5-0.

Gastón Guelfi (Presidente de Peñarol), al ver esto, comprendió que la inversión que había que hacer en el Club para competirles a los colosos de Europa debía ser grande; gracias a los fichajes realizados para la temporada 1961, el Manya pudo ser bicampeón de América y tuvo otra chance de coronarse como el primer sudamericano campeón del Mundo.

FORMATO

La consigna era simple: enfrentar a los campeones de Europa y Sudamérica, disputando partidos de ida y vuelta para definir al ganador; el objetivo del torneo era determinar al mejor club del mundo. 

Para la edición de 1961, el equipo campeón europeo fue el Benfica, mientras que Peñarol representó a Sudamérica, buscando la supremacía mundial.

IDA

El 4 de septiembre, en el Estadio da Luz (Lisboa), se jugó la primera final; fue derrota Aurinegra por 1–0. El equipo dirigido tácticamente por Roberto Scarone no pudo encontrar su fútbol; aún así, dio buena pelea al vigente monarca europeo.

VUELTA

El 17 de septiembre, en el Estadio Centenario, Peñarol dio un batacazo realmente sorpresivo: goleó 5–0, con gol de Sasía y dobletes de Joya y Spencer; los Manyas pulverizaron a los lusos con buen fútbol e hizo valer la calidad de sus jugadores.

DESEMPATE

Tras una negociación entre los presidentes de las diferentes instituciones, se llegó a un acuerdo que estipulaba lo siguiente: Benfica aceptaba que la final definitiva se jugara en Montevideo, con la condición de anotar a un jugador más en la lista. El jugador en cuestión no fue otro que Eusébio, un joven talento portugués que ya daba de qué hablar entre la prensa europea.
La última final se disputó el 19 de septiembre, nuevamente en Montevideo, ante un marco de 60 mil hinchas. Se vio a un equipo portugués con mejor juego; la inclusión de Eusébio fue un revulsivo importante; aún con ello, no alcanzó para superar al bicampeón sudamericano, que, con una actuación magistral del “Pepe” Sasía, se quedó con la victoria por 2–1 (doblete de Sasía).

Peñarol, fiel a su tradición pionera, es el primer americano en conseguir posicionarse como primero del mundo; Benfica es el primer campeón europeo en ser derrotado por el Club de las Once Estrellas.

DE IZQUIERDA A DERECHA: William Martínez, Néstor “Tito” Gonçalves, Alberto Spencer, Núber Cano, Juan Joya Cordero, José “Pepe” Sasía, Luis Maidana, Edgardo “El Diablo” Gonzáles, Walter Aguerre, Ernesto “El Pelado” Ledesma y Luis Cubilla.
El equipo que se consagró como primer americano campeón de la Intercontinental. ARRIBA: Luis Gutiérrez (arquero suplente), Guillermo Lemes (Preparador Físico) Walter Aguerre, Luis Maidana, Néstor Gonçalves, William Martínez, Núber Cano, Edgardo “El Diablo” Gonzáles. ABAJO: Luis Cubilla, Ernesto “El Pelado” Ledesma, José “Pepe” Sasía, Alberto Spencer, Juan Joya Cordero.
1961
Joya, de impresionante salto, peleando el balón. Segunda final.
El capitán William con los lauros más importantes: la Copa del Mundo (izquierda) y la Copa Campeones de América (derecha). Atrás se ve a Gaston Guelfi.